miércoles, 16 de octubre de 2013

Una fortaleza sin señor




Una de las fortalezas de los Alahan en la zona de Daneran era el último sitio donde querían ir los nobles y los soldados, tal territorio estaba tan vacio que nadie le interesaba ir allí a pasar largas guardias sin ver ningún ser vivo moverse entre la nieve. Lo único interesante era observar la nieve hasta poder diferenciar los tonos de blanco que iban variando a lo largo del día según le diese la luz del sol...

Los guardias que estaban apostados en las almenas se encontraban con el cuerpo entumecido, con muchos calambres y posiblemente si en una remota posibilidad de que tuviesen que luchar con algún adversario, no estarían listos ni para moverse de su puesto. Tras esta desastrosa visión, el capitán de la guardia estaba algo desmotivado, ya ni si quiera pedía que entrenaran sus hombres, por lo que su dedicación estaba plenamente en la bebida, todo el día se alcoholizaba hasta dormirse en una silla vieja cerca del fuego.

Las gallinas ya eran escasas y los cerdos habían muerto hace semanas, seguramente tendrían que matar algún caballo para aguantar hasta que dentro de un mes volviese el calor de la primavera y pudiesen recibir ayudas, mientras tanto todo seguía estático, una prueba de superación para cada uno de esos hombres. El único que se atrevía a salir de la fortaleza era el bardo, que llevaba a sus tres ayudantes hacia el bosque para practicar magia e intentar cazar algún animal si aparecía la oportunidad.

Aleksander era un joven espadero que había llegado ese año, pese a ser joven era bastante experto en el mundo bélico, pero jamás se imaginó algo tan duro como esto, el pensaba que podría correr alguna aventura con una banda de Alahan, pero no había misiones que realizar y solo le quedaba sentarse y aguantar el frio. 

La mañana siguiente fue extraña, cuando el joven se levanto, no oyó nada, ningún ruido de conversación ni nada por el estilo, algo que era bastante común dentro de la fortaleza, salió de su barracón y se encontró con un centenar de cadáveres, todos ellos de soldados de Alahan, sus propios compañeros y amigos. Extrañado empezó a mirar si había algún superviviente, no quedaba ninguno, hasta que una mano bastante grande lo agarró con fuerza del hombro y lo levantó, al girarse vio como un clon skorize lo miraba con odio, en ese momento se desmayo de la impresión.

Cuando despertó, vio a toda una banda de alquimistas rodeándole y mirándole, esos seres estaban preguntándose que harían con él, hasta que uno de ellos tomo la iniciativa lo agarro y lo subió a las almenas de la fortaleza, el joven Aleksander temblaba de miedo, no sabía qué hacer y todos esos clones eran aterradores. El skorize lo lanzó por las almenas hacia vacio, cayendo en el foso donde se encontraban más cadáveres de soldados humanos, al caer se partió la pierna, pero no murió gracias a la montaña de cadáveres donde fue a aterrizar, por lo que intentó escapar de ese lugar.

Después de horas arrastrándose con la pierna rota consiguió encontrar a alguien, era un grupo de halconeros que estaban escondidos intentando calentarse con una pequeña fogata, estos hombres al ver al joven soldado corrieron a protegerle y cubrir el camino por si alguien lo perseguía, pero nadie había tras sus pasos. A lo largo de tres semanas el joven pudo recuperarse y un grupo de soldados inició una marcha junto al joven para ir a investigar que había pasado con la fortaleza. Cuando llegaron los leones de Alahan se sorprendieron al no ver nada, no había ningún cadáver, solo estaba la fortaleza abandonada, como si nadie hubiese estado ahí en décadas...


¿La magia de las tinieblas había borrado el lugar donde vivió durante un año o su imaginación le había engañado? Lo supieron todos los miembros del grupo cuando las puertas se cerraron y quedaron atrapados en el interior de la fortaleza, era una trampa...Los escorpiones habían dejado a los no muertos de Acheron que disfrutaran de la fortaleza y de sus visitas...

2 comentarios:

  1. Me gusta si!!! aunque ha pasado todo muy rápido!! pero me gustá.

    A ver si te animas a escribir algo Cynwall o Daikinee :P:P

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    1. Si, tuve muchas ganas de terminarlo segun iba avanzando en el relato porque queria hilar bien las ideas, pero puede paracer muy rapido y que omite cosas. Con los elfos me debo meter mas adelante, que tengo que estudiar mejor su trasfondo para no poner cosas incoherentes jajaja.

      Un saludo.

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