sábado, 14 de enero de 2012

Los defensores de Flensburgo




Después de unos días, patrullando la zona del gigante bosque de serpientes (Nattern Wald), los soldados de Stirland habían visto rastros de pisadas extrañas. Muchos se habían alarmado al ver que esas pisadas eran bastantes y que podrían ser de un ejército enemigo bastante numeroso.

Tras investigar, el capitán Wiegel había encontrado un campamento de elfos oscuros, que estaba cerca de la población de Flensburgo, esto le choco bastante. Nunca había visto a estas criaturas, pensaba que eran pertenecientes solo a la mitología y algún cuento de la costa oeste.

Rápidamente al ver el gran número de elfos, mando a algunos emisarios a por refuerzos, sobretodo a otras provincias, porque sabía que en Stirland no había muchos hombres por aquella época. Debido a que estaban todos en Sylvania intentando matar algún vampiro.

Después de un par de días, Wiegel había reunido una compañía de milicianos, su propia unidad de piqueros y un gran batallón procedente de la capital había acudido a la ayuda. El sacerdote por su parte, al ver que podía peligrar su capilla y el tesoro que guardaba en el, convoco a un gran numero de flagelantes que estarían dispuestos a dar la vida por Sigmar y por el Imperio.

Al día siguiente unas figuras raras, montadas en bestias nunca vistas por el hombre, ataviados con cuchillas y pinchos por todos lados, empezaron avanzar hacia la población.

No hay comentarios:

Publicar un comentario